Un tren de pasajeros que embistió los últimos vagones reservados para mujeres y pasajeros minusválidos de otro tren causó la muerte de 22 personas y heridas a otras 16, que estuvieron atrapados ayer cerca de Agra, dijo la Policía.
Los socorristas tuvieron que cortar la cobertura metálica de uno de los vagones donde había pasajeros atrapados entre los hierros retorcidos como consecuencia del choque ocurrido en Agra, unos 210 kilómetros al sudeste de Nueva Delhi, dijo Rajesh Bajpai, un portavoz del sistema fe-rroviario.
Las cuadrillas de ayuda recogieron 19 cadáveres durante la operación de rescate que duró casi siete horas, dijo el vocero policial Rajesh Di-kshit.
En el vagón aplastado que estaba reservado para mujeres y personas minusválidas, se hallaron varias víctimas, dijo la juez Suresh Chandra Sharma.

Un tren de pasajeros que embistió los últimos vagones reservados para mujeres y pasajeros minusválidos de otro tren causó la muerte de 22 personas y heridas a otras 16, que estuvieron atrapados ayer cerca de Agra, dijo la Policía.
EL IMPACTO
Los dos trenes se dirigían a Nueva Delhi procedentes del sur de la India. El Expreso de Mewar se había detenido ante una señal roja cuando otro tren, el Expreso de Goa le chocó por detrás, dijo Sharma a The Associated Press.
“Sentimos un gran impacto”, indicó Ramesh Charan, un pasajero que iba a bordo del tren a Mewar. “Algunas personas que dormían en las lite-ras superiores cayeron al piso del vagón a causa del impacto del choque”, agregó.
Los pobladores de la zona de Agra, donde está situado el Taj Mahal, y soldados del Ejército emplazados en el área ayudaron a la policía y per-sonal ferroviario en el rescate de los heridos.
Las autoridades trataban de determinar por qué sucedió el accidente, dijo el funcionario Sri Prakash.
Los accidentes son comunes en el vasto sistema ferroviario de la India, uno de los más amplios del mundo, pero con agobiado por un precario mantenimiento.
AP Más de 100.000 mujeres habían firmado para el jueves una petición en la que afirman estar ofendidas por el primer ministro Silvio Berlusconi como parte de una iniciativa lanzada por un diario después de que el premier hiciera un comentario sexista sobre una política de oposición. Berlusconi, que está en el ojo del huracán por sus líos con jovencitas, hizo su comentario durante una llamada telefónica en un programa de entrevistas a comienzo de octubre en el que participaba entre otros invitados, Rosy Bindi, una ex ministra de 58 años que suele vestirse de forma recatada, usa lentes y tiene canas. “Usted es siempre más bella que inteligente”, le dijo Berlusconi. Bindi le respondió: “No soy una de esas mujeres a su disposición”. Las declaraciones de Berlusconi causaron indignación y llevaron a que tres importantes intelectuales italianas redactaran un manifiesto feminista en el que afirman que el primer ministro utiliza el cuerpo de las mujeres para sus fines políticos, degradando al sexo femenino y la democracia. El diario de izquierda La Repubblica, uno de los principales encargados de exhibir los escándalos sexuales del primer ministro, organizó la petición y reportó que más de 100.000 mujeres habían participado en ella. La Repubblica ha sido demandado por Berlusconi en otras ocasiones. Muchas de las participantes enviaron sus fotografías al sitio de internet del diario con la frase “ofendida por el primer ministro”. Los enredos de Berlusconi y las mujeres comenzaron hace meses cuando su esposa anunció que se divorciaba de él, pues el primer ministro había asistido al cumpleaños de una modelo de 18 años y por su decisión de promover a ex bailarinas desnudistas como candidatas al Parlamento Europeo. Después varias mujeres, incluyendo una prostituta, revelaron que un asociado de Berlusconi les había pagado para asistir a fiestas en las casas del primer ministro. El asociado, que está siendo investigado por un caso independiente de corrupción, ha declarado que Berlusconi nunca supo que se les había pagado a las mujeres. Berlusconi niega pagarle a mujeres para tener sexo y denuncia lo que afirma es un campaña de los medios para descalificarlo; aunque ha reconocido que no es un “santo” y que ama a las mujeres hermosas, de cualquier manera, el primer ministro insiste que los italianos lo quieren así.
Al parecer el esperado festival 